Sobre cursos, ponentes y aprendizaje

Estos últimos meses he impartido diversos cursos a grupos muy diferentes y he participado en otros con varios ponentes y me han venido a la mente algunas reflexiones al respecto que quiero compartir.

La primera tiene que ver con las expectativas de los asistentes. Algunos de ellos se apuntan a los cursos por el temario, otros por los ponentes y otros simplemente porque son gratuitos.

Dependiendo del tipo de formación, las expectativas y el interés de los asistentes cambia sobremanera:

Seminarios o cursos cortos

Los asistentes suelen venir muy motivados para aprender muchas cosas en muy poco tiempo, y eso acaba siendo un problema. No se puede asimilar en tan poco tiempo la cantidad de información que transmiten los ponentes.

Aprendizaje

El otro problema de estos cursos cortos suele ser el contrario: el ponente pasa de manera superficial por los temas sin profundizar en ellos, aportando poco valor o ninguno y generando frustración entre los asistentes por el tiempo perdido. Incluso sucede que cuenta menos cosas de las que ya saben algunos asistentes. Esto suele darse en cursos gratuitos impartidos a través de entidades como Agencias de Desarrollo Local, Cámaras de Comercio y otras asociaciones, donde algunos ponentes buscan más la promoción de su empresa que aportar valor a los asistentes.

Cursos de más de 30 horas

En los cursos de más de 30 horas la implicación de los asistentes es mayor, sobre todo si son de pago. El desembolso debe compensarse con una buena formación y alto aprovechamiento, por lo que las expectativas son más altas.

En estos casos, por la duración del curso, se llega a establecer una relación más cercana con los ponentes, lo que permite trascender el programa en sí, consiguiendo un mayor aprovechamiento del curso.

La mayor duración también conlleva tiempo suficiente para ir asimilando contenidos y ponerlos en práctica antes de finalizar el curso, con la posibilidad de retorno de resultados y nuevas dudas a los ponentes.

En estos cursos se valora mucho la figura de los ponentes, pesando principalmente su experiencia cercana en la materia que imparten.

Programas Máster

Estos programas, por su larga duración, su elevado coste y los requisitos de entrada, suelen formar grupos de alumnos muy motivados y con perspectivas de cambio profesional tras acabar la formación.

Caminos

Pueden suponer un reto para los profesores si el grupo es consistente y con un nivel de partida adecuado. Es gratificante trabajar con ellos porque tienen muchas ganas de aprender y las consultas sobrepasan a menudo el contenido del programa, demostrando su elevado interés.

Otro de los aspectos importantes en cualquier tipo de formación es la capacidad del profesor y su preparación. A diferencia del mundo académico, se valoran más los profesionales en contacto con las diferentes materias en su día a día, que los títulos académicos.

No se trata de impartir un programa sujeto a un índice, sino de enriquecer cada clase con las últimas experiencias vividas o conocidas a través de los nuevos canales de comunicación y las Redes Sociales.

En mi caso, los proyectos de consultoría y las relaciones con otros profesionales (de manera directa y a través de las Redes Sociales) me proporcionan una visión fresca y crítica de las diferentes materias que imparto.

Por otro lado, la formación me impulsa a seguir actualizándome para no dejar de aportar valor en mi próxima clase.

 

Sobre Francisco Páez

Marketing Estratégico, Business Intelligence y Cuadro de Mando Integral. Interim Management. Formación y Consultoría. Ayudando a mejorar la competitividad de las empresas.

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